Informe Justicia y Paz 2004-2006

INFORME DE JUSTICIA Y PAZ 2004-2006 

El grito ¡Somos familia!

Era hace casi 800 años, subversivo y hoy sigue siéndolo

Edgardo Arévalo, laico dominico, Perú

Las palabras de Edgardo para la Fiesta de Santo Domingo me parecen elmarco apropiado para expresar el Espíritu compartido en los encuentros, seminarios, talleres de Justicia y Paz realizados en Cono Sur, Centro-América y México, y Zona Bolivariana.

 

Es verdad que estos encuentros fueron convocados desde Codalc-Cidalc, podríamos decir ámbitos de hermanas y frailes, pero fueron realizados para toda la Familia y ENTRE TODA LA FAMILIA.

 

 

Participaron en ellos jóvenes y adultos de las diferentes ramas: del M.J.D., de las Fraternidades Laicales, miembros de las comunidades de los colegios de las hermanas, miembros de las parroquias o capillas animadas por frailes,  y por supuesto hermanas y frailes que realizan sus ministerios desde la teología sistemática a la teología popular, enfermeras, docentes, animador@s de C.E.B, párrocos, abogad@s, defensores de DD.HH.,etc.,etc.

 

Cada encuentro fue subversivo ya que a través de las ponencias, los diálogos, los momentos de oración personal, las riquísimas liturgias que recogían las realidades sufrientes y esperanzadoras  de nuestros pueblos, el compartir la mesa, nos sentimos invitados a cambiar el orden establecido por las reglas del mercado, a cambiar las leyes que nos dividen y que como decía Santo Tomas no tenemos obligación de obedecer; cambiar la tradición con minúscula por la Tradición , a cambiar la globalización que pregona el dominio de algunos sobre todos, por un sistema justo donde Todos los derechos sean para todos, especialmente el derecho a vivir, a habitar la tierra e itinirar en ella sin fronteras.

 

Las últimas palabras de Don Thomas Valdivieso, en el seminario de Cono Sur: “atrevernos a ser locos, ir en contra al sistema,  buscar alternativas para acabar con la pobreza, exclusión y marginación” expresan  el llamado central que como predicador@s experimentamos jun@s en estos encuentros, llamado a ser subversiv@s, ser loc@s, a ser Familia Profética.

 

Ponentes:

Algunos de los expositores que acompañaron la reflexión son Mons. Tomás Balduino op Brasil, Don Raúl Vera O.P,Mexico  Fabio Serna, miembro del proyecto “Nunca más”Colombia, el economista ecuatoriano Fausto Jordán Buchelli. Las teólogas Maritze Trigos (Colombia), María Alejandra Leguizamón (Argentina)

 Tema central de los encuentros fue Tierra y Migración  y  Trabajo y Migración, dos heridas que atraviesan nuestra realidad latinoamericana.

 La Tierra es sagrada porque de ella nace la vida nos decía en el encuentro de cono sur Xavier Plassat, O.P.

 

Un pensamiento holístico indígena  dice más o menos así: “cada partícula de la tierra es un nicho generador de vida.  Es amor, solidaridad, paciencia, entrega y servicio.  A pesar de todo lo que nos da muchos hijos sufren hambre.  Por eso la Tierra sufre como una madre”.

En América Latina esta Madre Tierra es violentada y es apropiada por multinacionales o grandes terratenientes que quitan la vida de sus hij@s y de aquellos que acompañan la caminada por una Tierra Nueva, como pasó con Dorothy Stan y otros tantos Mártires anónimos.  

 Migración

En el Seminario en El Salvador decíamos: “El hablar de Migración para nosotros se trata de una frontera evidente entre la vida y la muerte, la violencia y la paz, la dignidad humana y la violación grave a todos los derechos humanos, en la que debemos hacer oír con fuerza nuestra predicación.

Para los Mexicanos y Centroamericanos manifiesta una política imperial que se aprovecha sin ninguna consideración en la metrópoli de la desigualdad comparativa de los salarios y prestaciones, de nuestra mano de obra barata, de nuestros profesionales que no encuentran trabajo justamente remunerado en nuestros países, de la explotación indiscriminada de nuestros recursos naturales y de nosotros como consumidores precarios en nuestros mercados internos.

 Denunciar en todo lugar la migración indocumentada de nuestros países hacia los EE.UU. como un hecho estructural gravemente injusto de la organización actual del mundo y como una expresión más de la política imperial contra nuestros pueblos, así como la falta de sensibilidad de nuestra Iglesia hacia estos sufrimientos.”    

Participantes:

·         Centro América -México 70  miembros de la Familia Dominicana de Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México.

 

·         Cono Sur 70 miembros de Familia Dominicana de Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay y Brasil.

 

·         Zona Bolivariana 30 miembros de Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y Bolivia.

Algunas Propuestas y Compromisos

Fortalecer la comisión de justicia y Paz de cada país pensando en que se tenga un efecto multiplicador.

Formar las comisiones de J.y P. como Familia Dominicana

-Red a través de internet , la zona bolivariana creo su sitio justiciaypazbolivariana@yahoo.com 

-Participar en movimientos sociales relacionados con la justicia y la paz, como el movimiento “CRISTIANOS POR LA PAZ”.  

Crear una pastoral del migrante que tenga como base la reflexión, el diálogo y la educación popular, para lograr una concientización profunda acerca del fenómeno migratorio; así como la creación de bases de datos que nos ayuden a compartir las diferentes experiencias que acompañan este fenómeno y al mismo tiempo contenga información sobre los lugares de atención a los migrantes de cada país.

 Partiendo de la experiencia de Fray Bartolomé de Las Casas en la defensoría de los pueblos indios, quien documentó denuncias, consiguió asesoría jurídica y obtuvo de las Cortes Españolas leyes a favor de ellos; que ahora nosotros creemos redes a través de las cuales documentemos violaciones a los derechos de los migrantes, tengamos una asesoría jurídica desde el Derecho Internacional de los Derechos Humanos para presentar a nivel nacional e internacional sus violaciones; de modo que generemos en todos los niveles un movimiento de apoyo y respeto a los Derechos Humanos de los migrantes,  tanto a nivel civil como en la Iglesia y la opinión pública. Hagamos presión para que se sancionen las violaciones y se corrija el trato indigno desde las instancias eclesiales, gubernamentales y en la sociedad civil,  del trato que se le da a los migrantes

 

– Tener una experiencia profética de esta familia, con presencia en la tierra y a    través de los pobres de la tierra.

 

(Hna Noemí Zambrano, Promotora de Justicia y Paz, Codalc. 2004-2006)

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