Entrevista a dominica participante del Sínodo de Obispos en Roma

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ENTREVISTA A LA HNA. VIVIANA BALLARIN OP

EL SINODO DE LA PALABRA: UN DESAFÍO PARA SER "MÁS CREATIVOS Y VALIENTES EN EL ANUNCIO DEL EVANGELIO DE JESUS"

El Sínodo "incidirá en nuestra vida y en nuestro servicio pastoral, en la medida en que sepamos meternos en la escucha atenta e inteligente, con el corazón disponible y humilde", opinó la Hermana Viviana Ballarin op, la única dominica femenina que participó del Sínodo de Obispos que, sobre "La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia", se desarrolló en Roma, del 5 al 26 de octubre.

En una entrevista publicada en el boletín digital de las Hermanas Dominicas Internacionales (DSI), la experta compartió su experiencia, los principales temas abordados y reflexionó sobre la incidencia que, avizora, podría alcanzar el referido evento eclesial en la pastoral y en el trabajo de dominicas y dominicos en el mundo. En este sentido, precisó que "incidirá en nuestro trabajo, en la medida en que admitamos que tenemos todavía algunas cosas por aprender, sea del Sínodo como de la realidad concreta en la que vivimos".

– Querida Viviana, ante todo nos gustaría pedirte tus impresiones, al calor de lo que estás viviendo en estos días…..

Al calor de los acontecimientos, porque son tantas las impresiones que he tenido durante estas tres semanas del Sínodo, que aún no me repongo.

He sentido una gran emoción y sorpresa cuando el secretario general del Sínodo, Mons. Nocolas Eterovic, me llamó por teléfono a Uganda, para darme la noticia de que el Santo Padre me había nombrado observadora del Sínodo de Obispos con el tema de "La Palabra de Dios".

Después de la sorpresa me dio mucha alegría y el deseo de valorar al máximo una oportunidad como ésta, y de que si se diera la posibilidad de hablar ahí, no perdería la oportunidad preciosa de hacerlo. Y así he estado.

En cuanto una mujer consagrada y religiosa dominicana, estoy muy feliz de representar a todas mis hermanas dominicas en una Asamblea tan importante y con ese tema tan relacionado con nuestro carisma; eso de ser una apasionada predicadora de la Palabra de Dios según la gracia recibida de Santo Domingo.

Durante el trabajo Sinodal puedo decir que he respirado la Iglesia Cuerpo Místico de la Palabra que se ha hecho carne, Cristo Jesús.

En la Asamblea plenaria y en el trabajo en pequeños grupos me he sentido en casa, sentí el amor por una Iglesia que es maestra pero que, también, es madre.

En cuanto a mujer, me sentí bien recibida y escuchada.

Fueron solamente dos intervenciones sobre el papel de la mujer en el anuncio de la Palabra de Dios en la Iglesia, y mi aporte fue desde una hermana africana. Ha sido una bella sorpresa cuando nos dimos cuenta que, asumiendo nuestra reflexión, los Obispos redactaron una propuesta que, si bien no satisfizo del todo, ha afirmado el valor y la importancia de la presencia de las mujeres en la recepción y en el anuncio de la Palabra de Dios, en múltiples ámbitos de la sociedad en todo el mundo.

-¿Cuáles han sido los principales temas y preocupaciones que surgieron en el encuentro?

Enunciaré algunos solamente, porque han sido muchos.

Temas y preocupaciones:

La sana interpretación de la Escritura y la preocupación por el fundamentalismo emergente y de las sectas que pululan por donde quiera.

El anuncio de la Palabra de Dios como primera labor de la Iglesia y la preocupación por las grandes lagunas de humanidad donde la Palabra de Dios no llega a causa de la pobreza, del analfabetismo, de la falta de traducción de la Biblia a las lenguas locales.

La formación de sacerdotes y de todos los trabajadores pastorales y la preocupación que ellos encuentren a Jesús en la Palabra que leen, estudian y oran, para que lleguen a ser auténticos testigos y anunciadores de ella.

La Lectio divina como lectura orante de la Palabra de Dios y la preocupación de que sea práctica a nivel individual y comunitaria, porque la vida del cristiano encuentra en la Palabra su alimento espiritual indispensable.

-¿Cómo consideras que este Sínodo podrá incidir en la pastoral y en el trabajo de los Dominicos y Dominicas del Mundo? ¿Tienes algún consejo/sugerencia?

Personalmente estoy convencida de que un evento como ha sido este Sínodo, incidirá en nuestra vida y en nuestro servicio pastoral en la medida en que sepamos meternos en la escucha atenta e inteligente, con el corazón disponible y humilde.

Incidirá en nuestro trabajo en la medida en que admitamos que tenemos todavía algunas cosas por aprender, sea del Sínodo como de la realidad concreta en la que vivimos.

Domingo y sus hijos han recibido como don/carisma la "Gracia de la Palabra", lo que significa la capacidad y la responsabilidad de predicar y de anunciar la Palabra de Dios. Pienso, por tanto, que este Sínodo nos puede aportar al corazón de nuestro carisma y de nuestra misión; que nos puede ofrecer indicaciones precisas para incorporar, ante todo, en nosotros mismos y, después, en los demás y, en los jóvenes, en particular, la pasión por el anuncio del Evangelio donde sea que seamos enviados; que pueda convertirse en un desafío para ser aún más creativos y valientes en el anuncio del Evangelio de Jesús sin avergonzarse y hacerlo de manera explícita y profética.

Entrevista publicada en DSI

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