Encuentro de Formadoras y Formadores ( Lima, Perú) Crónica 7

ENCUENTRO DE FORMADORAS Y FORMADORES (Lima, PERÚ) CRÓNICA 7 Aunque usted no lo crea: estudiamos en domingo… pero también descansamos. Pues sí. El día domingo iniciamos las labores con el desayuno a las ocho de la mañana. El día anterior nuestra Matriarca Hna. Fabiola (bautizada oficialmente como “la abuela“ de la familia dominicana) nos había hecho viajar por todo el mundo con la obra maravillosa de DSI tal como lo relatamos en la crónica anterior. VER GALERÍA DE IMAGENES

Sin embargo, era domingo y los organizadores tenían que cerrar el bloque o dimensión psicológica del acompañamiento aprovechando que los dos ponentes Alejandra y Rafa viajarían hacia Argentina. Y así fue.

Como buenos dominicos y dominicas nos reunimos en grupos para replicar y hacer un plenario conclusivo junto con los dos psicólogos y el teólogo de la casa (fray Felicísimo). Fue una mesa compartida ante las réplicas de los grupos y los ponentes quienes recopilaron el aporte o cierre de estos días y que hemos ahondado en crónicas pasadas.

Sin embargo, es importante recopilar la dimensión teológica del acompañamiento, y unirlo al equipamiento humano e integral del candidato.

Los grupos replicaron insistentemente en que hay que crear destrezas para lograr un verdadero acompañamiento dominicano que sea capaz de ofrecer herramientas de autogobierno personal en medio de esta cultura.

Y con ello posibilitar formar en convicciones más que en conductas, en medio de esta cultura en la que se necesita una propuesta adulta y madura que integre las dimensiones globales de la persona.

Luego de la plenaria nos esperamos dos autobuses. Las primeras en estar para el paseo: nuestras monjas contemplativas (no por algo el Señor llamó a la Magdalena a ser predicadora de predicadores). Paseo realmente hermoso y refrescante alrededor de la Costa limeña: Miraflores, Barranco. Allí entramos a un lugar reservado (La Candelaria) para el almuerzo y show con música peruana y danzas regionales.

Un verdadero encuentro con la cultura de este acogedor país. Seis danzas armoniosas y algunos intermedios musicales con música latinoamericana donde los y las participantes manifestaron su alegría entre danzas y aplausos de los hermanos y hermanas.

De igual manera disfrutamos el camino hacia el convento de Santo Domingo en la ciudad. Allí se nos ofreció un recorrido por el convento en sus principales lugares y nuevos museos dedicados a Martín, Rosa y Juan Macías.

Hacia las seis de la tarde nos recibía fraternalmente fray Juan José Salaverry, Prior Provincial de la entidad dominicana para celebrar la eucaristía en familia. Una vivida y sentida misa, con una homilía profunda y fraterna recreando con detalles profundos a Martín de Porres como formador de la caridad en los hermanos en su humanidad, fraternidad y liminaridad con los más pobres. Una hermana comentaba que nuestra Orden seria distinta si en cada comunidad hubiese un Martín de Porres.

Posteriormente, nos ofrecieron en la impresionante sala capitular bebidas y algunos bocadillos donde compartimos con algunos hermanos de la comunidad.

Realmente nos quedó resonando el evangelio del día “las maravillas que hace Dios en los pequeños“, en aquellos que cuentan y viven desde la clave del Reino.

Con este sentimiento regresamos cantando en el autobús como hermanos y hermanas, recordando y agradeciendo al Buen Dios, el regalo del llamado que nos ha hecho en esta familia de predicadores y predicadoras. Mil gracias a los organizadores de este día.

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