Carta de la Vida Religiosa Consagrada de Brasil

La Vida Religiosa Consagrada de la Amazonia brasileña se reúne en Manaus / AM para la escucha de nuestra vida y misión en este camino, hacia el Sínodo para la Amazonia.

En la diversidad de carismas y dones colocados al servicio de comunidades ribereñas, quilombolas, indígenas, migrantes, de pequeños agricultores, gente del bosque y gente de la ciudad, somos una Iglesia viva y solidaria.

Con desafíos y esperanzas, seguimos el camino sinodal de los caminos y los ríos, siendo presencia de una Iglesia que se reúne en pequeñas y grandes comunidades, en las casas de las familias, bajo un árbol y en muchas realidades donde están las personas a las que somos enviados y enviadas. Somos invitados e invitadas a romper con la auto preservación y a comprometernos con la Amazonia, defendiendo la vida en primer lugar, y “vida en abundancia” (Jn 10,10).

Ante el contexto eclesial y social que requieren de vuestra santidad actitudes proféticas, extendemos nuestras manos, colocándonos íntegramente a vuestra disposición, con nuestra oración y nuestro trabajo, vivido en la simplicidad y la pobreza. Con la belleza de la consagración de la vida, respondemos al llamado de Laudato Si para vivir una conversión ecológica, oyendo el clamor que viene de la tierra y de la humanidad, en un solo grito.

Deseamos que el camino sinodal sea oportunidad para que el mundo conozca los valores y clamores presentes en la Iglesia de la Amazonia, entienda su dinamicidad y reciba las contribuciones que ella puede ofrecer.
Reiteramos nuestra profunda comunión y fraternidad con vuestro ministerio pastoral, mientras invocamos las bendiciones de Nuestra Señora de la Amazonia en vuestra misión de proclamar al Dios de la Vida.

En nombre de la Vida Religiosa Consagrada presente en la Amazonia.

Carta de la Vida Religiosa Consagrada de Brasil

“Usted tiene una gran historia a construir poniendo los ojos en el futuro” (VC 110).

Somos mujeres y hombres consagrados al servicio de la VIDA en la Pan-Amazonia, reunidos en el período de 16 a 18 de noviembre en la ciudad de Manaos, para la Asamblea de ESCUCHA DE LA VRC en preparación al Sínodo especial para Amazonia que tendrá lugar en octubre de 2019.

Enviadas y enviados por los 6 regionales de la Conferencia de los Religiosos del Brasil – CRB, que componen la Amazonia Brasileña, trajimos para compartir el clamor, los sueños y esperanzas de los Pueblos más vulnerados, indígenas, ribereños, caucheros, comunidades tradicionales, pequeños agricultores, pueblos del bosque y de la ciudad y con ellos, el “grito” de la Madre tierra herida y amenazada por los megaproyectos del agro negocio, minería, hidroeléctricas, hidrovías, etc.

Envueltas y envueltos por la mística del cuidado del otro y de la Casa Común, bebimos de la fuente de la Ecología Integral expresada en la carta encíclica Laudato Si y nos comprometemos a plasmar con nuestro “ser”, una nueva forma de ser Iglesia -una Iglesia con rostro Amazónico.

Al responder a la pregunta provocativa “¿Qué sínodo queremos?” tratamos de contribuir con reflexiones y propuestas que den alas a nuestros sueños y pongan nuestros pies en marcha, ¡SÍ! Estamos juntos en ese camino sinodal, pues creemos que la Vida Religiosa Consagrada es signo de esperanza y profecía donde la VIDA clama, en aquellos lugares donde nadie quiere ir, somos cuerpo, afecto, cariño de una Iglesia Madre.

Creemos que el soplo de la Divina Ruah suscitará en el corazón de nuestra Iglesia nuevos caminos y el ardor misionero de María moverá nuestros pies a salir con prisa al encuentro de la vida que clama una presencia de Iglesia Samaritana y Solidaria.

Es con ese Espíritu que llamamos a VRC a ponerse en el camino del Sínodo, pues en la suma de las diferencias somos diversidad y comunión, somos vida consagrada al servicio de Cristo, de la Iglesia y de la humanidad.

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